
Nicolás Sarkozy no ha defraudado las expectativas creadas con su comparecencia televisada ante una legión de periodistas, tras la tensión informativa creada a su alrededor, por las amplias dosis de vida privada que ha puesto a disposición de los medios y el público en general, a lo largo de las últimas semanas, con el morbo añadido del jet privado con el que le obsequió para sus desplazamientos el empresario Vincent Bolloré, que ya le había financiado unas vacaciones en Malta, nada más tomar posesión como Presidente de la República.
La comparecencia del presidente francés en el Elíseo, en la primera gran aparición ante los medios desde su elección, constó de un preámbulo de nada menos que 55 minutos dedicado a defender su idea de “política de civilización”, cuya paternidad reconoce al sociólogo Edgar Morin -de la que forma parte el eslogan “el hombre en el corazón de la política”- , que suscita numerosos interrogantes y no poca polémica, pero también otras cuestiones como la nueva política audiovisual pública que anunció, la idea de utilizar los hospitales para dar alojamiento a los ancianos o su conocido rechazo a las 35 horas, sin olvidar su apertura hacia las reivindaciones de los antiglobabalización contra los transgénicos, presidieron su discurso. Parco en la cuestión de su vida privada, se limitó a decir que su relación con Carla Bruni “es cosa seria”, y dio a entender que se casará con ella, sin fijar fecha.
“Darle sentido a las cosas”. Ése ha sido el leit motiv de su comparecencia, y así lo recogía inmediatamente, en su edición electrónica, el diario Le Monde, que afirmaba, minutos después de concluir la gran rueda de prensa, que eso, dar sentido –cualquiera ve la carga irónica de la reflexión tras las últimas apariciones vacacionales del Jefe del Estado francés-, es lo que el Presidente de la República se ha aplicado a hacer, en el preámbulo de su aparición pública organizada el martes 8 de enero en el Elíseo.
Destaca Le Monde que Sarkozy se volcó con la expresión “política de civilización”, un eslogan
con el que el Presidente había marcado el cambio de año en su mensaje a los franceses el 31 de diciembre del 2007. Para él, la política de civilización debe responder a una triple pregunta: cómo “devolver la política al ciudadano, al “hombre”, “cómo volver a humanizar la sociedad” y “cómo poner en marcha los cambios necesarios al servicio del hombre”.
A continuación enumera Le Monde, en su crónica, las reformas para el año 2008 que deberán concretar esa “política de civilización”.
Instituciones.
“Deseo que el preámbulo de nuestra Constitución sea completado para garantizar la igualdad de los hombres y las mujeres, para asegurar el respeto a la diversidad y sus medios para asegurar el respeto de la diversidad y los medios para hacer posibles verdaderas políticas de integración, para responder a los desafíos de la bioética.”
Crecimiento.
Sarkozy declaró que desea modificar los instrumentos de medida del crecimiento francés. “No podemos esperar cambiar nuestros comportamientos y nuestras maneras de pensar, si nuestros criterios sobre la riqueza no cambian”, dijo. “Necesitamos tener en cuenta la calidad y no sólo la cantidad, para favorecer otro tipo de crecimiento. Hay que cambiar nuestro instrumento de medida del crecimiento.” El Presidente encargó a dos Nobel de economía, Joseph Stiglitz y Amartya Sen, una reflexión sobre esos instrumentos de medida.
Medio Ambiente.
Sarkozy dice estar preparado para aplicar “la cláusula de salvaguarda” que permite aplicar la Unión Europea sobre los transgénicos, pues si hay “serias dudas” sobre los que
están siendo cultivados en Francia –que provocan la notoria protesta de los militantes antiglobalización liderados por José Bové-, declaró que “Si la Alta Autoridad sobre los OGM (maíz genéticamente modificado), que se pronuncia mañana, encuentra dudas serias sobre los OGM actualmente cultivados en Francia, estoy dispuesto a recurrir a la cláusula de salvaguarda, hasta que la Comisión Europea resuelva el problema”.
Educación.
Sarkozy anunció el lanzamiento en 2008 de diez “proyectos de renovación universitaria” luchar contra el “deterioro” de las universidades francesas. “Debemos rehacer las universidades en donde hay gana de estudia, en donde hay los medios para que se estudie, que son los lugares de convivencia y efervescencia intelectual “, explicó el Jefe del Estado francés, empeñado en “ofrecer a nuestros estudiantes un marco adecuado y condiciones de vida a la altura de la idea que tenemos de hacer un espacio para el saber en nuestra civilización”.
Audiovisual público.
Nicolas Sarkozy anunció el lanzamiento de una reflexión sobre la posibilidad de suprimir totalmente la publicidad en las cadenas de televisión pública. Esas cadenas públicas “podrían financiarse con una tasa sobre la publicidad que recaudan las cadenas privadas, así como un impuesto infinitesimal sobre el volumen de negocio de los nuevos medios de comunicación, como el acceso a Internet o la telefonía móvil “, dijo.
Trabajo y poder adquisitivo.
El Presidente se pronunció también por un desarrollo creciente de la participación en beneficios que permita a los asalariados tener su “parte que les reporte el éxito de las empresas”. Manifestó su deseo de que la participación en beneficios pueda extenderse a todas las empresas, incluso en aquellas que tienen menos de cincuenta trabajadores.
“No es aceptable que una empresa que hace muchos beneficios no recompense a sus trabajadores. (…) Que se duplique o triplique la reserva para esa participación es algo que no me resultaría sorprendente.”
35 horas semanales.
A la pregunta sobre si desea que este año se acabe con la jornada de las 35 horas, respondió: “Para decir las cosas, tal y como las pienso, sí”
Inmigración.
Sarkozy reclamó que en materia de inmigración, Francia vaya hasta el final, “en una política basada en las cuotas”. El presidente manifestó su intención de crear una jurisdicción especial para los derechos de los extranjeros, “una jurisdicción que se ocupe de los derechos de los extranjeros”, dijo textualmente, que en estos momentos releve a los tribunales ordinarios, no especializados, administrativos o judiciales, contrariamente a lo que pretende para otros terrenos, tales como el del derecho del trabajo, que se aplica en jurisdicciones especiales.
Sobre París.
Nicolás Sarkozy defendió de nuevo la idea de un “Gran París”, prometiendo no “dejar que el proyecto se dilate en el tiempo”, porque “la situación de la aglomeración parisina ha llegado a ser inaceptable”. Esta cuestión se debate a unos meses de las municipales en las que el Alcalde de la Villa, Bertrand Delanoë, del Partido Socialista, lucha por su reelección contra Françoise de Panafieu, de la UMP.
Salud.
Sarkozy llama a un “cambio completo y a fondo de la gestión sanitaria” en 2008 porque “los hospitales están sin gobierno”. “A pesar de la seriedad y la competencia de los médicos y sus equipos, los hospitales están en franca decadencia y las 35 horas les han dado el golpe de gracia”, considera el Jefe del Estado. Subraya que haría falta transformar “las estructuras hospitalarias infrautilizadas para acoger a las personas mayores que no tienen posibilidad de encontrar un alojamiento adaptado a sus necesidades”. Por el camino, Sarkozy
ha insistido “sobre la necesidad de garantizar a todos la igualdad en el acceso a la calidad de los servicios, sean cuales sean los recursos de cada uno, y sea cual sea el territorio y el barrio en el que reside, es necesario que se haga un esfuerzo a favor de los servicios de urgencia, que ayudemos a los jóvenes médicos a establecerse en las zonas rurales y en los barrios”.
Sobre el capitalismo.
En su declaración televisada de hoy, Sarkozy ha declarado que Francia no dejará de hacer frente al crecimiento “del poder de los fondos especulativos extremadamente agresivos”. El presidente francés explicó que pretende hacer de la gran caja de ahorros, la CDC, “un instrumento de esa política de defensa y promoción de los intereses económicos primordiales de la nación”. “Francia asume la decisión política, la elección estratégica de proteger sus empresas, de darles los medios para defenderse y desarrollarse”, añadió.
Vida privada.
A propósito de su relación con Carla Bruni, Sarkozy indicó que es una cuestión “seria”. Sobre un posible matrimonio, respondió: “hay grandes posibilidades de que ustedes se enteren cuando esto ocurra”, precisando “que no será el JDD [el semanario que difundió los rumores sobre su posible matrimonio] el que fijará la fecha”.
Remodelación del Gobierno.
A propósito de un posible reajuste del gobierno, indicó que está “seguro de que lo habrá, pero no ahora”.












Un Comentario
Un presidente de la República Francesa, que ama con tanta pasión y sinceridad la verdad, tanto en su vida privada como en sus resposabilidades como gobernante,es un ejemplo a seguir por todos los gobernantes de Europa. Soy francés de papeles y español de sangre. ¡Cuánto me gustaría que el Señor Zapatero tuviera la misma capacidad de talento,(no de talante), de sinceridad, contundencia y generosidad que este excelente Presidente francés demuestra sin hacer ritus ni espavientos que sólo esconden mediocridad e incapacidad!
Un abrazo Juan.
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