Jesús Iglesias, Noemí Martín, Francisco Javier García Valledor y Aurelio Martín, diputados de IU en la Junta General, son cuatro profesionales de la política que se han quedado sin suelo, por dos razones fundamentales; la primera, porque al perder la consejería de mamá Laura, cuando Javier Fernández hizo la brillante jugada de darles una patada en el trasero en la negociación del gobierno de coalición, para a continuación echarle la culpa a ellos mismos por haber pedido demasiado, se acabaron los solares públicos para gestionar por su cuenta, como hacían con la cuota que les correspondía de Sogepsa por ejemplo, sociedad en la que apenas si se han quedado con derecho a algunos metros cuadrados en Avilés y Gijón; la segunda razón es que la implosión del llamazarismo, o “ideología Gaspi”, en el ámbito electoral, les ha dejado sin suelo físico para apoyar los pies, y las cosas se presentan muy feas, para poder seguir chupando del bote dentro de tres años.
Eso Javier Fernández, que administra sus propios tiempos, y los de Vicente Álvarez Areces, lo sabe perfectamente, y por eso se prepara para formalizarles a estos chicos una propuesta que van a poder rechazar difícilmente: que se integren
en el PSOE mediante un paripé sencillo y sin complicaciones, que voten favorablemente a los presupuestos, y que hagan lo que se les dice. En ese caso, la vida política tendrá para ellos un horizonte superior al de la presente legislatura. De lo contrario, y como se pongan necios, los desahucia definitivamente, y ya les ha demostrado que es un killer, que no se anda con chiquitas.
¿Qué prueba va a imponer Fernández a Valledor, Iglesias y los dos Martín? Les va a pedir que se traguen de una vez por todas su rollito asturianista y dejen de molestar; pues para ello anunció ya que el PSOE iniciaría las negociaciones para la aprobación del Estatuto con el PP, con el que en principio Fernández ve mucho más en común, especialmente ahora que se ha quedado aparcada la aventura asturianista de Gabino de Lorenzo por falta de quórum, y nuevamente tiene ahí a un Ovidio Sánchez reforzado por las carambolas de la vida, en disposición de imponer su pragmatismo vital en estas negociaciones.
Los supervivientes de Izquierda Hundida tienen dos posibilidades, o bien se callan, y amagan unas vagas protestas aceptables para la FSA por su baja intensidad, o definitivamente les dejan en la tesitura de montar el partido político de Gaspar Llamazares, para presentarse a las próximas autonómicas como grupo nacionalista asturiano. El problema es que con semejante proyecto, como mucho hay un escaño para el propio Gaspar, que ya está preparando en Madrid los mimbres para hacerse una cesta, en la que poder seguir comiendo de la política en lo que le queda hasta la jubilación, tras haber conseguido el dudoso honor de haberse cargado personalmente la herencia de Julio Anguita, hasta no dejar en IU ni una cucaracha que pudiera caminar, por la sede, con las patitas de atrás, sin marihuana que fumar.
En la candidatura nacionalista de Gaspi para las autonómicas, no salen las cuentas para más de un diputado, pues al fin y al cabo lo que habrá logrado este privilegiado cerebro de la política española que ha dejado Asturias en ridículo, como cantera que siempre fue de gente inteligente, es alzarse con el tradicional escaño de Xuan Xosé Sánchez Vicente, un escaño que fluctúa, viene y va, como cuando el propio Sánchez Vicente tuvo que compartirlo con José Suárez Arias-Cachero, Felechosa, cuando éste practicaba el “nacionalismu d’izquierdes”. Ni los más lerdos de la colección de gente lerda, corta y escasa de luces, que ha dirigido IU en los últimos años, para convertirla en IH, se imaginan la posibilidad de que cuando en toda España el nacionalismo se encuentra en franco retroceso, vaya a producirse el proceso inverso en Asturias, donde estas opciones nunca fructificaron, y cuando a Sergio Marqués se le ocurrió que ahí había un camino para él, el basurero de la historia acogió con entusiasmo sus restos políticos. Muy al contrario. Todos ellos saben que de buscar este camino, igual no consiguen ni sentar al Gran Gaspi en la Junta General del Principado.
En conclusión, sólo les queda considerar la propuesta no escrita de Javier Fernández, callar, subirse de los cuartos traseros, sacar la lengüina, hacer “arf, arf”, y esperar el momento en que se les traslade esta generosa propuesta: “votáis a favor del presupuesto, calláis como afogaos, hacéis lo que se os diga, y como mucho dos de vosotros podéis tener un puesto en la próxima lista, y a la gente le volvemos a contar el cuento de la “casa común de la izquierda, para rentabilizar el pienso que os toca”.
Niña Noemí, Xicu Xabel García Valledor –el que más jodido lo tiene-, Aurelio Martín y Jesús Iglesias, tienen mucho en qué pensar en las próximas semanas. De los cuatro, Valledor, que no cuenta con simpatías en el PSOE, dada su inmoderada ambición, probablemente se adelante a la jugada y pretenda convertirse en el Sabino Arana del nacionalismo asturiano -como él, es católico y ultraconservador, así que tiene madera-, para así tener su propio culo sentado previamente en el asiento del Gran Gaspi, pero para cerrar esa operación, tiene que llegar a algún tipo de acuerdo con el fenómeno de los pendientes, Francisco García Palacios, dirigente y único militante del Bloque por Asturies, que puede servir de soporte legal para esta operación ácido sulfúrico, y claro, tampoco hay sitio para los dos.
¡Señor, señor!, ¡qué difícil es vivir de la política en Asturias!












2 Comentarios
Se te ve dolido con la catástrofe de Iu. Te comprendo. (a mí me cuesta aguantar la risa)
No tienen más que lo que se merecen. Se lo han ganado a pulso.Han destruido todo lo que han tocado.
Pero de los cuatro diputados asturianos que has mencionado, ninguno tiene a donde volver si se acaba el chollo del sillón.
Es triste pero es así: si no siguen ágarrados al sillón, no tienen de qué vivir (y viven muy bien)
Soy inmune al resentimiento.Lo saben quienes me conocen, de la misma forma confieso que me afecta el dolor.Tengo edad suficiente, trayectoria densa en la militancia y actividad política, sin haber llegado a los sesenta de edad. Por ello me permito emitir juicio coincidente con lo que expresa el artículo.El quehacer INSTITUCIONAL de estos personajes, en cierta medida se conoce.El curriculum militante en PARTIDO o COALICION ( organizar la miltancia, extenderla, estar - de verdad - en el entramado social), se desconoce. Mejor, no existe.Por tanto,o proceden de “lugares raros”, en algún caso puede haber influido la descendencia, o…,puede ser que siempre estuvieron en el lugar oportuno haciendo la fotocopia para el “Resposable” de turno. De cualquier forma, esos son los méritos exigibles, desde hace más de una década para entrar en una lista de IU o dirigir (manda huevos, que diría)el PCA, con rarísismas excepciones.
Son esos falsos ponentes que se didicaban en los congresos (fantasmas,rutinarios) del PCA a admitir enmiendas que se cargaban la ponencia que, en teoría, ellos deberían defender.Defender sí: sus puestecitos, en camarilla.
Bueno, alto precio ( tambíen coste en € - a ver quien abona la juerga- ) el que hay que pagar. Pero…,mejor reiniciar sabiendo más de cómo se crean agrupaciones. Es decir, poco a poco. Todo ello pensando, efectivamente, que estar el el siglo XXI conlleva unas actuaciones en relación con los tiempos y el entorno que nos rodea;pero, por eso mismo, la necesidad infinita de volcar las energías en construir base (hoy no existe).Es decir, organización.Prueba a la que sometería a los referidos personajes en la seguridad en que huirían de la política. Tanto por lo que significa en el trabajo en una organización política de izquierdas “NO SISTEMATIZADA”, como por que necesitarían de FUCOMI en lo de los cursillos para tener algún conocimiento.Sí, he dicho FUCOMI que seguro que si se le propone también lo hace.¡Faltaría más!.Complementar esto con el lenguaje del PIB y no alrevés, para no hacer lo segundo.
Perdón por haberme extralimitado en esto que ya no parece un comentario;pero…,¡queda tanto por decir!.
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