El PP, que pregunta por los viajes de Ibarretxe, se apunta a los de Areces

Ibarretxe en Stanford

Patético el espectáculo que dio el ejecutivo del vascuence reino de taifas del señor Ibarretxe, don Juan José, que entre el pasado 13 y 18 de febrero, se fue hasta California, para dar una conferencia en la Universidad de Stanford, en la que el Lehendakari volvió a defender su plan soberanista y sus propuestas de referéndum que desestabilizan la convivencia entre ciudadanos, hasta tal punto percibidas así, como suena, como pura desestabilización, que en las últimas elecciones, la opción histórica del nacionalismo vasco sufrió un serio correctivo por parte de los electores, que han empezado a dar muestras de hartazgo ante este cuento de nunca acabar que está deshaciendo las expectativas de convivencia de los españoles, dentro de un modelo de sociedad que ponga la calidadAreces oraganiza sus pretextos solidarios para justificar el viaje de vida de los ciudadanos, por encima de las tensiones que se derivan de esta loca subasta localista de discursos rancios y reaccionarios.

Con Ibarretxe iban 22 personas. Un importante cortejo para dar cobertura al reyezuelo. Cuatro miembros de seguridad, seis periodistas y doce miembros del gobierno. El ejecutivo de Vitoria ha hecho ahora pública la factura, en respuesta a una pregunta parlamentaria del portavoz del PP en el Parlamento vasco, Leopoldo Barreda: 131.559,21 euros. De ellos, 70.637,27 corresponden al coste del transporte aéreo y 60.921,94 al alojamiento, recepciones y transporte en California. Al menos el PP vasco pregunta cosas al Ejecutivo, como por ejemplo, cuánto pagan los vascos por los estúpidos viajes de sus políticos, a sabiendas de que su función es ejercer la vigilancia y control del ejecutivo.

¿Qué hace el PP asturiano ante los no menos estúpidos viajes del gobierno de Vicente Álvarez Areces? Y digo no menos estúpidos cuando debería decir más estúpidos, sí, pues al menos los viajes de Ibarretxe responden a un plan político, aberrante y desestabilizador, pero un plan. Los viajes de Areces no tienen ni objetivo público confesable, no son ni una villanía, ni persiguen la alta traición al estado, sino que detrás, como siempre, encontramos los más mezquinos chanchulletes. ¿Qué manera de fundir dinero público es más aberrante? ¿La pérfida y traidora de Ibarretxe o la cleptomaniaca y sinsustancia de nuestro pitufo mayor?

En tiempos, el PP se oponía al despilfarro que suponen estas tomaduras de pelo que en Asturias son ya algo cotidiano, y preguntaban en sede parlamentaria por el coste de los periplos arecistas. Ahora ya no. Ahora se van de viaje ellos también con el gobierno y no preguntan nada. Si no puedes con ellos, ¡únete a ellos!

¿O van a preguntarlo todavía? Lo dudo.

La presencia de Pelayo Roces, diputado del PP, Es tal el descaro que paralizan la vida pol�ticaen la delegación que vista Angola y Sudáfrica, se suma a un despliegue de políticos, periodistas, empresarios y buscavidas múltiples, que no tiene parangón. Hasta La Nueva España se asusta del exceso de políticos que allí fue. Uno del PP en medio del batallón, ¿compra el silencio de la oposición? El caso de Izquierda Unida es evidente, pues los negocios energéticos que  van a tratarse cuentan con su compromiso y enfangamiento hasta las cachas, desde que formaron parte del Gobierno de coalición en el que se dio el gran impulso al plan para transformar Asturias en la “reserva oncológica de España”.

Pero volviendo al caso vasco, con todo y con ser un gobierno con pretensiones de Estado, hay que reconocer que el de Ibarretxe es más contenido, prudente y mesurado que el gobierno de Areces. Va menos gente.  Las 22 personas de Ibarretxe son pocas comparadas con la locura asturiana en Sudáfrica.

¡Tiene bemoles lo nuestro!

Ibarretxe fue a Stanford a desestabilizar la convivencia entre españoles. Al menos hace eso, es decir, hace algo, y encima lo hace con menos gente. 

Areces y los suyos ni siquiera desestabilizan, toda esa manada va a menear cholletes, negocietes y negociazos, y a gratificar a los suyos con un poco de ocio turístico, engañando a la población con la retórica insultante de la solidaridad, es decir, la caridad cristiana -que desarrollan los Salesianos de Don Bosco en el barrio de Lixeira en Luanda-, utilizada como tapadera para justificar la tecnología del trampantojo moral de quien sabe dirigir las miradas del público hacia donde a él le conviene. Y hasta tal punto es escandalosa y descarada la escapada, que la propia prensa llega a poner en evidencia que sus excursiones paralizan la vida política de la comunidad.

¿Qué es peor para la comunidad, lo inútil o lo perverso?

Un Comentario

  1. BUSGOSU
    Escrito Abril 3, 2008 a las 9:25 pm | Enlace permanente

    ¿Y qué pintan allí Justo Rguez.Braga y Antonio Pino? ¿Estarán enseñando a la población angoleña o sudafricana a realizar asambleas? ¿O más bien estarán “cobrando” los primeros dineros del A-CEBA? En los muchos ratos de asueto que seguro tienen acordarán en que van emplear los millones de euros que se repartirán para “formación”.
    A esta situación solamente se la puede calificar de una manera VERGONZOSA

Escribe un comentario

Tu email nunca será publicado o compartido. Los campos requeridos están marcados con *
*
*