Dicho sea con todo respeto para los entusiastas de Libertad Digital, la COPE y el Grupo Risa, autor de esta parodia tan poco graciosa -para mí- que cuelgo aquí abajo como ejemplo de una campaña contra Mariano Rajoy, que se desarrolla por tierra, mar y aire, pero es muy difícil para cualquier persona que intente ver las cosas desde una cierta asepsia, no tener la sensación de que al “grupo multimedia” formado por Pedro J. Rodríguez y Federico Jiménez Losantos se le han fundido las neuronas, si es que alguna vez las tuvieron en su sitio (España siempre entre los “hunos” y los “hotros”).
Una cosa es “influir”, desde la diversidad de opiniones e ideas -y que un medio tenga periodistas de tendencia, incluso marcada-, y otra muy diferente imponer un discurso colectivo, una línea, una estrategia, montar un cuartel general, un cabinet shadow mediático que es el motor de un partido político.
Al verdadero periodista no le importa tanto que manden los “suyos”, salvo que espere de ello una contraprestación -y por ahí van las cosas-, y esa humana corruptela, convertida en campaña de grupo mediático, se transforma inevitablemente en música sospechosa, porque la verdadera comunicación es diversidad, y si no es un cartel. En España, los medios de comunicación, desde la Transición, siempre juegan al cartel, porque desgraciadamente vivimos en un país especialmente corrupto en todos los órdenes de su vida institucional.
Nuestra prensa es un reflejo de la sociedad que padecemos, de la que es una buena muestra el reparto de televisiones digitales en el ámbito nacional, autonómico y local, con los grupos mediáticos dibujados de manera geométrica sobre los ámbitos de poder político, en cada espacio administrativo.
No voy a discutir yo el derecho de los ciudadanos españoles que se consideran “de derechas”, a escoger entre un discurso más o menos light, más o menos duro, para uso de esa “derecha” política, no, no hablo de eso, sino de que hasta los más imbéciles ven que aquí hay grupos mediáticos, en contínua biocenosis empresarial, pretendiendo mandar, a la vista de todo el mundo, sobre la política, sea ésta de “derechas” o de “izquierdas”, y eso es siempre corrupción pura y dura, la peor, la de los medios, que se supone que son los de la crítica.
¿Qué decían de Prisa y de Polanco los de la campaña contra Rajoy?
¿Qué dicen de Zapatero y de sus manejos con Roures y Mediapro?
¿Puede presentarse públicamente el “grupo multimedia” El MUNDO-COPE-LD, con mensajes como este vídeo majadero, articulados incluso a través de sus cómicos, sin tener a nadie del PP para que dé la cara, más que de una manera totalmente eventual Esperanza Aguirre, y ahora Francisco Álvarez-Cascos modulando un poco el mensaje?
Suena todo a cuerno quemado, a subvenciones al papel prensa -que por si no lo saben existen-, a publicidad institucional, a licencias de televisión, etcétera, etcétera. Estamos pistonudos, cuando esas son los soportes sobre los que se apoyan nuestras opiniones y nuestra libre información.
LD: Grupo Risa: Soraya Saenz de Santamaría


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