¿Hay relación entre la crisis de un periódico como The New York Times y el éxito de Google?

Las grandes bobinas de papel de las rotativas

 

Alguien se preguntará aún hoy en día qué tiene que ver, cuál es la relación, entre la crisis de los grandes medios de papel del mundo -hablamos de periódicos como Le Monde o The New York Times, de revistas como Newsweek, por poner algunos ejemplos-, con el auge económico de las grandes empresas de Internet, que a pesar de la crisis o “desaceleración” -como prefieren denominar al fenómeno los políticamente correctos-, siguen dando buenos resultados.

Sólo se puede formular esa pregunta, quien no se haya parado a pensar, que en realidad, una empresa como el grupo que edita el New York Times, y Google, por poner el ejemplo más poderoso, hacen en realidad lo mismo, sólo que mientras el buque insignia de la prensa norteamericana sigue en la época de Gutemberg, mientras que Google es el producto de muchos siglos de evolución en la tecnología y la ciencia, aplicadas a la comunicación humana.

Un periódico es un medio de comunicación que imprime en papel -un sistema rígido, caro y de proceso muy lento- las noticias y las opiniones, y en general todo tipo de informaciónes, y que financia con la inserción de anuncios esa actividad empresarial.

Google es, hoy por hoy, la mayor empresa de Internet, construida alrededor de un sistema que en vez de contar con una plantilla que redacta y elabora la información, tiene una estructura que se dedica a crear mecanismos para buscar y organizar esa información, captándola en fuentes externas a su propia empresa, sirviendo al público cantidades ingentes de documentos y noticias, porque en vez de elaborarlas ella misma, recopila las informaciones que elaboran o almacenan otros. Lejos de fabricar información propia, organiza información ajena. 

Como Google también utiliza la publicidad en sus productos, la diferencia de modelo de negocio de comunicación, desde el punto de vista cuantitativo, lleva a que esta compañía consiga unos resultados económicos astronómicos, mientras que la prensa, el más primitivo de los medios de comunición actuales, que conserva aún una gran influencia política y social, está entrando en barrena desde el punto de vista de los resultados. Es lo mismo, pero en dos fases muy distintas de la evolución.

Así pues, la diferencia esencial de Google, líder del sector y un periódico, es que mientras un periódico tiene que dedicar un trabajo ingente a presentar un producto a diario, con una proporción de trabajadores de la información muy grande, con relación al producto final, la empresa que se creó sobre un buscador en California, es ahora un imperio, porque trabajando sobre el mismo esquema -como vimos los dos presentan información y cobran publicidad-, la relación entre la cantidad de información que maneja un periódico y la que gestiona un buscador, es atrozmente favorable al buscador.

De esta manera, Google, con un esfuerzo mínimo, ingresa cantidades astronómicas gracias a la publicidad, que le han permitido construir un imperio, y abordar la tarea de convertirse en el gestor de la publicidad del resto de las empresas de Internet, ya no sólo de la suya.

El primer mecanismo publicitario de Google fue el patrocinio de las búsquedas. El prestigio del buscador, y su insustituible papel para encontrar la información, unidos a su potencia financiera, le permitieron ofrecer otros servicios con los que desbancó competidores como Yahoo, que fue líder en los comienzos del negocio, pero no supo abrir su espacio, y ahora estudia con Google el uso de su sistema de publicidad, en la lucha que mantiene con el gigante informático Microsoft, que a su vez intenta conseguir mediante la compra de Yahoo un buscador que le permita resistir el acoso de Google, que con su “paquete ofimático” -Documentos, Calendar y Gmail-, amenaza con llevarse también por delante la compañía que convirtió a Bill Gates en el hombre más rico del mundo, al ofrecer la alternativa del software en línea para editores de texto, agendas, presentaciones, hoja de cálculo, gestor de correo, etcétera, con lo que esta compañía está consiguiendo ahora reducir la importancia del ordenador en sí, a la hora de procesar la información, frente al papel que juega la conexión a Internet y la capacidad de almacenamiento y respuesta de los grandes servidores en línea.

Gracias a Google y su sistema de publicidad que utilizan la amplia mayoría de las páginas de Internet del mundo, un sistema que se está generalizando a otras muchas empresas que empiezan a ofrecer servicios parecidos -con lo que es posible que surja una sana competencia-, empieza a ser posible la creación de innumerables pequeños negocios de comunicación, que se pueden empezar a financiar -se están financiando ya, y en EEUU algunas ganan mucho dinero- con la publicidad que antes monopolizaban los periódicos y las televisiones.

Por eso es forzoso hablar de la relación entre los dramáticos resultados del gran periódico de Nueva York y el crecimiento de los negocios asociados al buscador californiano, porque el trasvase de la publicidad hacia Internet, a través de los mecanismos inventados por Google, está acabando con unos medios de comunicación y alumbrando otros, y va llegando la hora de analizar los problemas que presenta lo que viene, para resolverlos, y olvidarse de lo que se muere, porque lo que viene va a venir, y lo que se acaba está al borde del colapso. La crisis inmobiliaria hace el resto.

Un Comentario

  1. Escrito Abril 18, 2008 a las 9:12 pm | Enlace permanente

    Sigue sin caer la publicidad institucional, que supone millones de euros al año. ¿Cuando veremos anuncios del Gobierno del Principado de Asturias en los espacios que tenemos en las webs para la publicidad de Google? Otra gorda será el apagón analógico de las televisiones, porque coincidirá con la expansión de internet y para entonces es posible que Youtube ofrezca servicios de emisión en directo; por no hablar de otros proyectos de televisión por internet que ya se desarrollan ahora mismo.
    Saludos

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